Historia Quiénes somos Aviso legal Protección de datos Contacto

El filtro, la pieza necesaria para el mantenimiento de nuestro acuario

El último elemento que hemos añadido a nuestro acuario es el filtro y probablemente es la pieza más importante para que nuestros peces gocen de buena salud y la calidad del agua de nuestro acuario sea la adecuada.
Lo podemos definir como un mecanismo compuesto de diferentes materiales que se usa para limpiar el agua de la materia que resulta perjudicial para nuestros peces. Esta materia la podemos dividir en: materia orgánica en suspensión, materia orgánica disuelta y materia inorgánica. Los peces se alimentan y producen desechos y el filtro se encarga de eliminarlos o transformarlos para que nuestro acuario esté limpio.
El proceso de hacer pasar el agua por este mecanismo que retiene y/o transforma la materia que contamina el acuario, es la filtración.
La filtración debe hacerse intentando crear la mayor circulación de agua posible. No se trata de crear fuertes corrientes de agua (para algunas especies puede ser perjudicial) sino de conseguir que el agua tenga un mayor circuito de recorrido. El caudal de agua apropiado para la filtración es de 5 a 6 veces por hora el volumen total del acuario (aunque dependiendo del número de peces que tengamos podemos aumentar este rango hasta 10 veces por hora).
En estas sencillas explicaciones tienes toda la información necesaria para saber elegir el filtro más adecuado para tu acuario.

MATERIALES FILTRANTES:
El filtro para acuarios puede estar compuesto de los siguientes materiales. Esto es solo una pequeña lista. Existen otros materiales y diferentes tipos dentro de cada material que podéis elegir en función de vuestro presupuesto económico:
– Perlón (filtración mecánica)
– Esponja (filtración mecánica)
– Cilindros cerámicos (filtración biológica)
– Carbón activado (filtración química)
– Turbas (filtración química)

TIPOS DE FILTRACIÓN:
Nuestro filtro deberá estar compuesto por diferentes materiales que realicen estas tres fases de filtración:

1.- Filtración Biológica:
La función de este tipo de filtración es la de trasformar la materia inorgánica que hay presente en el agua (amoniaco y nitritos) por otra que resulte menos peligrosa para los peces (nitratos).
Los organismos que realizan la transformación biológica de esta materia contaminante se llaman bacterias nitrificantes. Estas bacterias crecen en los filtros biológicos y se alimentan de la materia inorgánica. Por lo tanto, el funcionamiento de un filtro biológico es simple, está compuesto por un material que ofrece una cantidad de superficie en un volumen reducido para que las bacterias lo colonicen. Estas bacterias se alimentan de amoniaco o nitritos del agua y los trasforman en sustancias menos nocivas, nitritos y nitratos respectivamente.
La filtración biológica deberá ocupar como mínimo el 10% del volumen total del acuario.
Dos cosas importantes a tener en cuenta: las bacterias tardan un tiempo en colonizar el filtro biológico y multiplicarse en cantidad suficiente como para llevar a cabo su labor y no debemos permitir que se acumule demasiada materia inorgánica porque las bacterias nitrificantes se pueden asfixiar.
2.- Filtración Mecánica:
Este tipo de filtración consiste en la retención de los materiales, es decir, actúa reteniendo la materia orgánica en suspensión que hay en el agua haciendo que circule a través de un material filtrante. Los filtros mecánicos no tienen influencia sobre la calidad química del agua, solo retienen la suciedad pero no influyen en los niveles de amoniaco, nitritos o nitratos que hay disueltos en ella.
3.- Filtración Química:
La función principal de este tipo de filtración consiste en eliminar la materia orgánica disuelta del agua.

Nuestro consejo es que el proceso de una buena filtración sea el siguiente:
1º Filtración mecánica
2º Filtración química (seguido, a ser posible, de una pequeña filtración mecánica de nuevo)
3º Filtración bilógica

FILTROS SEGÚN LOCALIZACIÓN:
Se distinguen dos tipos de filtros según su localización: los filtros interiores, que se colocan dentro del acuario, y los filtros exteriores, que se colocan fuera del acuario y que son recomendados sobre todo para acuarios de gran volumen.

TIPOS DE FILTROS:
Este es un pequeño listado de los tipos de filtros que os podéis encontrar en el mercado:

Filtros de placa o “de fondo”
Pioneros de la filtración biológica en los acuarios, han caído en desuso por la dificultad que entraña su necesaria y periódica limpieza. Son en realidad filtros mecánicos, pues retienen la materia orgánica. No se aconseja que se tenga sólo este tipo de filtración, ni que sea la principal.
Filtros húmedos
Filtros de esponja:
Son los más utilizados en la actualidad por su buena relación calidad-precio y por su versatilidad, facilidad de limpieza y eficacia para albergar bacterias nitrificantes. Trabajan mejor cuando el paso del agua es horizontal (paralelo al suelo del acuario) pues de este modo tardan más en saturarse de materia orgánica y son más fáciles de limpiar.
Filtros de biobolas:
A su gran capacidad de filtración biológica, son el mejor sustrato para nuestras bacterias nitrificantes, hay que sumarle otra ventaja, nunca se saturan de materia orgánica si la filtración mecánica que le acompaña es la adecuada. Además permiten el paso de una gran cantidad de agua por unidad de tiempo sin retenerla y pueden trabajar fuera del agua en los llamados filtros de goteo o percoladores, enriqueciendo enormemente de oxígeno el agua.
Filtros “fluidos” de arena:
Son también muy eficaces desde el punto de vista de la nitrificación. Entre sus ventajas está que no suelen saturarse de suciedad. La arena que usan como matriz o sustrato biológico está en continuo movimiento gracias al flujo inverso del agua (de abajo a arriba) que tiene en su interior.
Filtros de “cuentas” o de “abalorios”:
Aún poco utilizados pero muy eficaces en la nitrificación, se basan en pequeñas piezas de polietileno de 4 a 8 mm de longitud que flotan en el agua del filtro. Estas pequeñas “cuentas” se mantienen en movimiento en el recipiente que las contiene gracias a un suministro generoso de aire o a una corriente potente de agua. El agua entra y sale de este recipiente, que actúa como filtro biológico.
Estos dos últimos filtros son utilizados en grandes instalaciones, no en acuarios de casa.
En realidad, cualquier material insoluble que se disponga en el interior de un filtro es susceptible de ser colonizado por las bacterias nitrificantes. Para ello deben de cumplirse dos condiciones: que el agua fluya continuamente por él y que dicho material tenga una gran superficie para que dichas bacterias puedan formar grandes colonias. Desde estas premisas sirven infinidad de materiales y estructuras además de los mencionados. Son útiles para la filtración biológica materiales como la lava volcánica, las estructuras plásticas no tóxicas con mucha superficie, las piezas porosas de cerámicas o la arena más o menos gruesa de coral.
Filtros seco-húmedos
El proceso de nitrificación no se produce sólo debajo del agua. Si el material filtrante, sea del tipo que sea, se coloca fuera del agua y sobre él echamos el agua del acuario de forma uniforme (usando por ejemplo una bandeja perforadora o un tubo de plástico con mucho “chorritos”), las bacterias colonizarán rápidamente dicho material. Este modo de filtración biológica es muy eficaz y tiene la ventaja de que el agua permanece más oxigenada y las bacterias toman el oxígeno del aire.
Filtros de carbón activado
El carbón activado tiene la capacidad de eliminar sustancias solubles en agua, tales como el cloro (aunque lo normal es que se evapore), el cobre, las sustancias que colorean el agua y otras como las hormonas de peces y plantas o las sustancias que dan mal olor al agua del acuario.
Skimmers o espumadores
Eliminan químicamente sólidos en suspensión e incluso sustancias disueltas en el agua, en los acuarios marinos sobretodo. Este trabajo lo realizan por arrastre y agregación de esas sustancias a la espuma que producen gracias a la interacción del agua con millones de burbujas de aire superfinas.

ESTERILIZACIÓN:
A veces en nuestro acuario crecen lo que podríamos llamar parásitos nadadores. Estos parásitos son microorganismos patógenos (hongos, bacterias, parásitos, virus…) del agua que debemos eliminar si pretendemos mantener una población acuática estable.
En nuestro acuario esta esterilización del medio se realiza principalmente con dispositivos emisores de rayos ultravioletas (U.V.) o bien mediante la inyección de ozono (O3) en el agua.

Rayos ultravioleta
El más utilizado es la lámpara germicida de rayos U.V.
Longitud de onda de la lámpara: 253,7nm (nanómetros).
Duración: 2000 horas en continuo. A partir de aquí el rendimiento baja al 20%. Conviene cambiar entre 4-5000 horas.
Fundamental: hacer prefiltración mecánica y no desconectar en todo el día.
Inconveniente: es un producto muy caro.

Volumen acuarios (l)

Potencia lámpara (w)

Caudal de agua (l/h)

30-50

6

100

100

8

100

500-600

15

200

600-1000

30

500

Ozono
La inyección de ozono es un sistema menos utilizado porque requiere mayor experiencia, es muy caro y tiene alto riesgo de toxicidad. El carbón activado nos ayuda a filtrarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a la barra de herramientas