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Las plantas del acuario

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En el post de hoy queremos ayudaros a plantar en vuestro acuario. Tener éxito en la creación de un acuario con plantas supone, en la mayoría de los casos, tener un acuario en buenas condiciones. Las plantas pueden servirnos para mejorar la calidad del agua y también pueden ayudarnos a apreciar algunas deficiencias de nuestro acuario; hay síntomas que, si aparecen en ellas, nos alertan de que las cosas no marchan como deberían.

 

Sin lugar a dudas, las plantas acuáticas son el elemento más importante en la composición y disposición de un acuario. Su cuidado es bastante complejo y es necesario que sepamos algunas cosas si no queremos ser víctimas de la decepción desde un primer momento, o pasado algún tiempo.
Las plantas son un elemento indispensable en todos los fenómenos ecológicos naturales y en nuestro acuario tienen dos funciones principales:

  • Eliminar del acuario: nitritos, nitratos, fosfatos, sulfatos, sales minerales, anhídrido carbónico y amoniaco.
  • Producir en el acuario: oxígeno, sustancias beneficiosas para los peces, abrigo para los alevines y determinados adultos y alimento para herbívoros.

Cada planta individual tiene una demanda particular de sustrato (suelo de fondo), iluminación y nutrición. Lo primero que debemos saber sobre las plantas acuáticas es que necesitan que les proporcionemos una fuente de luz óptima, una buena calidad de agua, una fuente de carbono estable, un aporte de nutrientes comedido, una circulación de agua moderada, una temperatura apta y un sustrato idóneo en el que puedan fijar sus raíces sin sufrir daños.

El sustrato en los acuarios con plantas
En el reino vegetal, las plantas acuáticas no necesitan fabricar rígidas estructuras esqueléticas para soportar la fuerza de la gravedad y pueden crecer adoptando otras formas mucho más delicadas.

Además, las plantas acuáticas han aprendido a no depender del sustrato como administrador exclusivo de sus nutrientes. La mayoría ha desarrollado la capacidad complementaria de captar los nutrientes directamente del agua a través de sus hojas (principalmente, las plantas sumergidas de hojas finas y tiernas.). Sin embargo, no tenemos que olvidar que muchas de ellas absorben un buen porcentaje de los nutrientes por las raíces (principalmente, las plantas semi-acuáticas de follaje coriaceo).
El suelo constituye el lugar de anclaje para las plantas que no son flotantes y no podemos descuidarlo si queremos potenciar el desarrollo de nuestras plantas. Este suelo debería conservar una estructura mullida y aireada, permitiendo que el agua con oxígeno riegue las raíces de las plantas para evitar su asfixia y la instalación de bolsas anaerobias.

file000692849029Para las plantas sumergidas (de hojas finas), basta con elegir un sustrato con una arena de cuarcita de entre 2 y 4 mm. En un par de semanas este sustrato se enriquece por la acción mineralizadora de las bacterias de los desechos orgánicos producidos por los peces. El agua circula lentamente alrededor de las raíces, jugando, en cierta forma, el papel de una solución nutritiva.
Aquellos de vosotros que seáis acuaristas y queráis dedicar investigación y tiempo a las plantas, debéis preparar un suelo más rico en elementos minerales. De esta forma, intentaremos imitar a la naturaleza y reconstruir lo que se denomina el complejo argilohúmico. Para ello, a la arena que hemos elegido tendremos que añadir, en proporción variable, arcilla y humus.

El complejo argilohúmico: la arena de cuarcita fragmentada tiene, a menudo, un valor nutritivo muy pequeño. Esencialmente juega el papel de soporte mullido favorable a la dispersión de las raíces. Sin lavar, puede aportar ciertos elementos para las plantas, como el sodio y el potasio. La arcilla, que tiene muy poco interés por su composición química, tiene un papel primordial porque sus propiedades físicas recuerdan a las del carbón, con un poder absorbente para el almacenamiento de las sales minerales que las plantas necesitan. El humus es la fuente esencial de ácidos débiles, denominados húmicos, y es producto de la descomposición lenta y progresiva de los restos vegetales, por muchos y variados microorganismos. También es fuente de los elementos minerales fertilizantes y de los oligoelementos que necesitan las plantas, que son absorbidos y almacenados por la arcilla.
Para que la arcilla pueda “atrapar” las sales minerales y los oligoelementos, es necesario un poco de carbonato cálcico. El calcio es indispensable para la formación por floculación del complejo argilohúmico que regulará los intercambios entre el suelo y las plantas. Es difícil comprender bien todos los mecanismos ligados al complejo argilohúmico e influenciados por la temperatura, el pH, los procesos de degradación de la materia orgánica y las colonias de microorganismos.
Muchas veces os hemos dicho que en el mundo acuático nada está establecido y según la procedencia de la arcilla o del humus, según las condiciones particulares de cada acuario y de las mezclas efectuadas de las distintas proporciones, los resultados pueden no estar garantizados y cambiar de un acuario a otro.

Elección de las plantas
Los libros y revistas pueden servirnos de ayuda a la hora de elegir las plantas que se ajustan a las condiciones de nuestro acuario pero, tenéis que tener en cuenta, que para comprar una planta sana, debemos recurrir a aquellos establecimientos que tengan instalaciones adecuadas para el mantenimiento de las mismas en las condiciones óptimas para cada tipo biológico.
La elección de las especies de las plantas es decisiva y debe estar en consonancia con nuestro acuario y su equipo, atendiendo a las demandas de energía y nutrientes requeridas por cada planta.
En un acuario nuevo se han de elegir plantas lo más robustas y de crecimiento rápido posible. Este tipo de plantas contribuirán a la estabilización del equilibrio biológico en los primeros meses más críticos.
Debemos rechazar las plantas que presenten síntomas como: escasez de hojas, base oscurecida, raíces medio podridas y hojas con manchas o agujeros. También es importante diferenciar las especies totalmente sumergidas de la palustres e, incluso, de las terrestres que se venden junto a las anteriores.
Por lo demás, se requiere un poco de fantasía y habilidad para componer un acuario, tomando en consideración aspectos tales como: el crecimiento que adquiere cada especie, sus necesidades vitales, el número total y de cada especie…

file000844617092Transporte de las plantas
Las plantas necesitan tanta delicadeza en su manipulación y transporte como cualquier otro ser vivo.
El proceso que deberíamos seguir sería; envolverlas en hojas de papel de periódico, mojar el conjunto e introducirlo en una bolsa de plástico para que no pueda sacarse. Según la estación del año, debemos evitar los cambios de temperatura respecto a la que necesita la planta en condiciones normales.

La plantación
Antes de comprar alguna planta tenemos que planificar la plantación del acuario y preparar el sustrato adecuadamente.
Limpiaremos las plantas antes de introducirlas en el acuario intentando eliminar cualquier rastro de suciedad, de algas adheridas, de puestas de caracoles…
También podemos darles un baño preventivo, de casi un minuto, en agua salada, o de un día en una solución de permanganato potásico al 3% .
Eliminaremos las hojas muertas o rotas.
Retiraremos la maceta y cualquier material extraño, ya sea de relleno o como base de enraizamiento en los cultivos.
Cortaremos las raíces dañadas, viejas, pardas o negras, y recortaremos las raíces hasta unos 5 mm. de longitud.
Una vez hecho todo esto podremos plantar las plantas en nuestro acuario.

Sigue siendo válida la división de las plantas de acuario, atendiendo a su tamaño, en plantas de primer, de medio y de último plano, pero este esquema no debería tomarse como un esquema rígido. Se han de valorar las plantas según la forma de sus hojas y según su colorido, para crear un contraste en el paisaje acuático.

En las plantaciones agrupadas, se dejará una distancia equivalente al ancho de un dedo entre dos tallos que estén contiguos.
Los tubérculos (Aponogeton sp.), los bulbos (Crinium sp.) y los rizomas (Anubias) no deben estar completamente enterrados y, las plantas que tengan raíz, se cubrirán con sustrato hasta su cuello.

Esperamos que todos estos consejos os sirvan de ayuda y si tenéis cualquier duda ya sabéis dónde encontrarnos!!.

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